Los Dioses Tienen Hambre

You worry too much / You make yourself sad
You can't change fate / But don't feel so bad
Enjoy it while you can / It's just like the weather
So quit complaining brother...
No one lives forever!!!
-No One Lives Forever
-Oingo Boingo
En muchas religiones alrededor del mundo se considera una falta grave el hecho de matar a otro ser humano. La razón de ser de ésto, se comprende por 2 razones principales: evitar la violencia anárquica dentro de una comunidad, y por que de un modo u otro se concibe al humano como pináculo de la vida en el mundo, y atentar contra la máxima obra creada por el poder supremo, es atentar directamente contra el dios/dioses correspondiente. Sin embargo, hay 2 excepciones generalizadas al tabú de matar a otro humano: en la guerra (y por extensión, en cuestiones de honor y/o deshonra), y por sacrificio religioso.  

sacrificada La idea del sacrificio humano parte, curiosamente, de la misma sustentación por la cual se prohíbe matar humanos: no hay creación superior al hombre. Por poner un ejemplo, se entiende que el pasaje bíblico de Caín y Abel, no necesariamente implica un crimen motivado por la envidia: por un lado Caín ofrece lo mejor que tiene --sus vegetales; y Abel lo mejor que por su parte posee --su oveja. Cuando Yahvé prefiere el sacrificio de Abel, Caín cae en cuenta que no está sacrificando lo mejor que él tiene, así que tras razonar que si tiene que renunciar a algo que verdaderamente aprecia (como prueba de que aprecia más a su creador), opta entonces por sacrificar a su hermano --lo que más aprecia en el mundo. Claro, todo es cuestión de enfoques --después de todo, las diversas traducciones y ediciones más conocidas desvirtúan a su conveniencia los contenidos originales, y así Caín puede verse reducido a un simple rencoroso y envidioso de su hermano. De cualquier modo, el ejemplo sirve para poner en claro que la idea del sacrificio ante algún dios en particular, se trata de renunciar definitivamente a algo que se aprecie, como prueba de que se aprecia más al dios que a ese algo, y así complacerlo. Y pese a las ideas de que ‘el tamaño no importa’, y que ‘la intención es lo que cuenta’, por lo menos en ciertos casos lo mejor para tener contento a un dios y/o espíritu poderoso, es ofrecerle una vida humana.

Ahora bien, ya que la intención es ofrecerle lo mejor disponible que haya al dios en turno, no cualquiera puede acceder al honor de ser sacrificio humano. Aunque pudiera pensarse que algunas culturas ‘primitivas’ no distinguen a la hora de sacrificar humanos, lo cierto es que hay parámetros más o menos generalizados sobre quién sí y quién no puede morir por y para los dioses. La selección resulta más o menos obvia, y hasta predecible: si se trata de hombres, éstos deben ser los más fuertes y saludables --luego entonces, nada mejor que sacrificar guerreros jóvenes y fuertes preferentemente. Ahora que si se trata de sacrificar mujeres, éstas han de ser las más atractivas, sanas,y con más futuro de crear descendencia fuerte --así que en este caso, nada mejor que sacrificar jóvenes vírgenes. Conforme el paso del tiempo y el crecimiento de las civilizaciones, de pronto resulta comprensible que no se podía prescindir tan fácilmente de los guerreros: eran muy necesarios para proteger a los poblados en la guerra... y por supuesto, no se iban a dejar sacrificar tan fácilmente --no sin luchar, claro. Así pues, las jóvenes vírgenes eran las más sacrificadas --en todos los sentidos.  

  Luego, en cuanto a sacrificios humanos, para ofrecer lo mejor de lo mejor a los dioses, la opción usual es ofrecer el corazón (fuente de vida, y lugar donde se generan los más altos sentimientos --en el sentido simbólico), y por extensión, la sangre (pues simbólicamente es ‘agua de la vida’, y en teoría, no hay nada mejor para perpetuar la vida --sobre esta base se sustentaban muchos sacrificios precolombinos, y las leyendas de vampiros inmortales). En cuanto a los despojos, su disposición varía de una religión y/o cultura a otra. Para evitar las condiciones insalubres que representa un cadáver, se usan 2 opciones básicas por su rapidez: la incineración (por el significado mágico que trae el elemento fuego de por sí), o dejar los despojos a los carroñeros (preferentemente cuervos o buitres ‘sagrados’, debido a su correspondiente sentido mágico de ser animales voladores --el elemento aire). Sólo en pocas culturas se admite el canibalismo, y éste sólo es aplicable cuando la víctima de sacrificio es un guerrero o un individuo particularmente sano y fuerte. En estos casos, el devorar la carne, vísceras, sangre y tuétano del muerto, se hace con la finalidad de absorber el valor, fuerza,carácter y demás características que tenía el guerrero en vida (de hecho, en algunas culturas amazónicas, no hay mayor cumplido que el decirle a alguien “-Cuando mueras, me comeré tus despojos”).

En muchas culturas, conforme el paso del tiempo, el sentido básico del sacrificio humano se perdió, y por tanto, muchas veces el sacrificio sólo servía para cobrar venganzas o deshacerse de enemigos políticos, así que poco a poco se fue eliminando hasta su total erradicación --sólo para convencer a muchos de que ya era malo hacer sacrificios humanos, en esta etapa surgieron las ya clásicas historias y leyendas de ‘doncellas en peligro’, salvadas por un héroe que exterminaba al monstruo, dios, espíritu o lo fuera que exigía dichos sacrificios regularmente... y sin demandante de sacrificios, ya no había porqué seguir haciéndolos (cabe hacer notar, que usualmente el héroe era verdugo de ‘monstruos paganos’, pues éstos eran los que exigían el sacrificio en cuestión). Y sin embargo, el sentido simbólico se mantuvo un poco, de un modo u otro, y como prueba de ello, están las numerosas historias y referencias alrededor del mundo de uno o varios héroes locales que ‘sacrificaron su vida’ por apreciar más otra cosa --ya no un dios o un espíritu, sino conceptos variados como la patria, la familia, la solidaridad, etc., yendo de lo admirable, hasta lo cursi.

Actualmente, el mero concepto de sacrificio humano remite a la maldad más negra que pudiera haber, y a un crimen de lo peor (de hecho, el homicidio es un crimen perseguido internacionalmente), sin embargo el sacrificio humano aún persiste entre varias culturas tribales ‘primitivas’, y entre ciertos movimientos sectarios --los más notorios, los que usualmente prefieren el auto-sacrificio masivo en forma de suicidios colectivos.
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cuervitos
*Originalmente publicado en la sección regular 'De Engendros, Demonios Y Otras Hierbas...', en la edición 95 de 'Spawn', publicado por Grupo Editorial Vid.
© 2001-2003-20_ _ -U! (a.k.a. Uriel A. Durán).


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