Pocos autores de comics —y narradores de ficción en general— han logrado siquiera igualar la creatividad de Jack Kirby, quien en gran medida debido a ésto es que se ganó el sobrenombre de
El Rey. Kirby incursionó en prácticamente todos los géneros del comic; y creó y co-creó una gran cantidad de personajes que terminaron volviéndose clásicos. Particularmente para DC comics, creó todo un concepto vasto y complejo que se agrupa bajo el nombre genérico de
Fourth World (4º Mundo).

El Rey recién había abandonado Marvel Comics en busca de nuevos retos y horizontes creativos. Al llegar a DC, se concedió darle libertad creativa absoluta (algo inaudito en aquel entonces en que había poca atención a los derechos de autor) para literalmente hacer y deshacer comics como mejor le viniera en gana. Sin embargo, esto era algo casi imposible, ya que la continuidad del universo DC estaba comprometida a través de varios títulos y personajes ya previamente interrelacionados y establecidos. La solución fue irónicamente sencilla: si Kirby no podía alterar al universo DC, entonces crearía su propio universo, dentro de DC. Podría parecer algo un poco radical, pero después de todo, el concepto que traía Kirby en la cabeza era demasiado ambicioso, vasto y complejo. Para empezar, a entender de El Rey, los comics en cierta forma eran la perpetuación de las tradiciones narrativas antiguas. Entendiéndolo así, los superhéroes debían ser herederos de los relatos antiguos antiguos de leyendas y mitologías. Siguiendo este planteamiento lógico, una manera de recuperar la capacidad de maravillar en el género épico, era precisamente recreando la grandilocuencia de las historias de dioses y semidioses. Y fue así, como surgiría una mitología nueva, en todos los sentidos.
En 1971 inició la publicación del concepto Fourth World, a través de 4 títulos. De ellos, 3 eran nuevos:
New Gods,
The Forever People y
Mister Miracle; el cuarto, era un título preexistente:
Superman's Pal Jimmy Olsen. Un detalle a notar, es que estos comics se publicaron en un tiempo cuando la distribución de comics en puestos de periódicos era deficiente, y no se le auguraba mucho futuro al medio en general (de hecho, se le consideraba francamente en crisis). Previendo ésto, Kirby ideó a su saga mitológica precisamente como una historia épica con un inicio y un fin claramente definidos. En resumen, sería una maxiserie que eventualmente podría compilarse igual que las otras mitologías: en forma de libros. Independientemente de que así sentó las bases teóricas de las novelas gráficas y tomos compilatorios, tomando esto en cuenta fue que Kirby se tomó la libertad de hacer del concepto uno especialmente elaborado a comparación de los comics seriados comunes. Afortunada o desafortunadamente, El Rey nunca pudo concluir el ciclo narrativo que tenía en mente, aunque sus Nuevos Dioses se volvieron parte permanente del Universo DC.
La saga se inicia, y de hecho se centra, en la existencia de un antiguo mundo habitado por dioses. Este mundo se destruyó en un cataclismo o
Ragnarok, donde murieron todos los dioses. Sin embargo, cuando la calma volvió, no había uno, sino 2 nuevos mundos, llamados Nuevo Génesis y Apokolips, ambos habitados por los descendientes de los viejos dioses, o sea, los Nuevos Dioses. Siguiendo el arquetipo de las historias épicas, el eje central de la trama era la eterna lucha entre el bien y el mal, pero tratándose de dioses o por lo menos humanoides con poderes divinos, la escala de esta lucha se elevó a proporciones titánicas —de hecho, algo que se le criticó mucho en su momento a Kirby, fue el darle a los personajes unos diálogos demasiado exagerados, casi operísticos, pero todo era parte de la idea central de grandilocuencia.
Ambos mundos se localizan hasta
"el extremo mismo del universo", algo en extremo significativo desde el momento en que el universo, se supone es infinito. Más allá de ambos planetas, está la enigmática construcción conocida como La Fuente, y más allá de la Fuente, se desconoce completamente qué puede haber. Apokolips y Nuevo Génesis se orbitan mutuamente en un extraño sistema planetario sin estrella alguna que sirva de centro. Aunque pudieran parecer estar cerca, en realidad se encuentran separados por millones de años luz de por medio. Aún viajando en una nave a velocidad luz de un planeta a otro, hacerlo puede tomar millones de años. Es por todo ésto que los Nuevos Dioses de ambos mundos utilizan la tecnología de los Tubos de Luz (Boom Tubes), una suerte de pasadizos teletransportadores controlados por la mente, y que permiten acceder a cualquier lugar del universo, sin importar distancias o barreras.

La pugna entre Apokolips y Nuevo Génesis está representada particularmente por la relación entre Darkseid y Orion. Darkseid es el Nuevo Dios de la Maldad, y gobernante absoluto de Apokolips, cuya única motivación principal es encontrar la legendaria Ecuación de la Anti-Vida, una especie de sortilegio o fórmula científica desconocida que le permitiría dominar el universo mismo y recrearlo a su imagen. Orion por su parte, es hijo de Darkseid, pero ha sido criado en Nuevo Génesis debido a un pacto especial entre ambos mundos. Debido a esto, Orion se encuentra dividido entre seguir lo que ha aprendido en Nuevo Génesis, o dejarse llevar por su legado de Apokolips. De esta manera, Orion y de hecho todos los Nuevos Dioses en general, siempre se mostraron particularmente preocupados por las implicaciones morales de sus actos, ya que a fin de cuentas, su lucha de bien contra mal no se planteó sólo como una pugna de contrarios, sino como una lucha de opciones. Los Nuevos Dioses actúan por naturaleza, pero también por libre albedrío, y por eso, una vez que toman una decisión, se entregan y atienen a la misma. Sólo uno se atreve a mantenerse neutral, y es Metron, el Nuevo Dios del Conocimiento, ya que la curiosidad, la ciencia y el conocimiento, en su forma más ideal, son completamente amorales.
La historia de Apokolips y Nuevo Génesis, tal como la planeó Jack Kirby, aunque se inicia en el presente, se extiende hacia el pasado y el futuro, resultando en una trama particularmente compleja cual drama operístico. Darkseid se convirtió en líder de Apokolips, después de que le ordenó a su lacayo DeSaad que matara a su madre, la reina Heggra. Darkseid pudo haberlo hecho él mismo, sin embargo una regla inalterable para todos los Nuevos Dioses, es que ninguno de ellos puede matar a sus propios padres (de ahí también que la relación entre Orion y Darkseid sea una continua lucha inconclusa, pues Orion está incapacitado de eliminar a su padre en combate). Inmediatamente después de afianzar su poder absoluto en Apokolips, Darkseid declaró la guerra total contra Nuevo Genesis. Fue un enfrentamiento que duró millones de años, y que fue completamente devastador para ambos bandos, así que Izaya el Heredero, viendo que la guerra no los llevaba a nada mas que a una lenta anulación mutua, acordó una tregua con Darkseid. Y como garantía, ambos intercambiarían a sus primogénitos. De esta manera fue que Orion fue enviado a Nuevo Genesis, y Scott Free fue enviado a Apokolips. Por este logro, el pacifista Izaya fue nombrado gobernante de Nuevo Genesis, bajo el nuevo nombre de Highfather (Supremo Padre). Highfather erradicó casi completamente cualquier rastro del pasado bélico de Nuevo Genesis; y de ahí también que Orion se convirtiera en el más poderoso y prácticamente único guerrero de la causa positiva neogenesiana, debido a su origen de Apokolips.
El único recuerdo que queda de la guerra en Nuevo Genesis, es una raza de
"bichos", unos entes insectoides, producto de experimentos genéticos para crear soldados. Estos seres habitan bajo tierra, constituyendo literalmente parte de un pasado que se desea que permanezca enterrado. Apokolips está en una situación parecida, ya que las ideas positivas de Nuevo Genesis contaminaron a algunos habitantes de Apokolips, los cuales en algunas ocasiones han intentado organizar revoluciones contra el régimen absoluto de Darkseid. Sin embargo, sus esfuerzos no han sido hasta ahora nada que no puedan controlar las fuerzas de Darkseid. En todo caso, esta situación hizo que Darkseid desconfiara desde entonces del libre albedrío de su gente, así que decidió crear su propia raza de soldados sin voluntad: los Parademons. Estos soldados son fuertes y rápidos, pero también limitados en su razonamiento, que sólo está programado para la violencia y la obediencia ciega a Darkseid. Aún así, esta debilidad potencial se compensa con su número, que es prácticamente infinito.

El pacto de no agresión entre Apokolips y Nuevo Genesis se rompió cuando Scott Free escapó de Apokolips para regresar a Nuevo Genesis ahora convertido en el héroe Mister Miracle, pues a fin de cuentas, pudo más su herencia neogenesiana que la educación en Apokolips. Orion por su parte ha aceptado la educación de Nuevo Genesis, pero no puede negar sus orígenes como hijo del propio Darkseid, especialmente en el aspecto de su carácter. Esto particularmente ha motivado a Darkseid a buscar la destrucción de Nuevo Genesis, sin embargo, prudentemente se niega a volver a desatar una guerra total que lo desgastarían a él y su mundo. A fin de cuentas, Darkseid es la maldad encarnada, pero también lo es del orden más estricto y absoluto, así que no le interesa crear un caos si este no le conviene a la larga. De igual forma, Highfather nunca buscará atacar directamente a Darkseid, pues independientemente de su postura pacifista, no le interesa tratar de imponer una opinión o un orden predeterminado, por positivo que éste sea.
La búsqueda de Darkseid por la ecuación de la Anti-vida, eventualmente terminó volviendo su atención hacia la Tierra. Las claves perdidas para resolver dicha ecuación, permanecen ocultas en el subconsciente de los humanos, en diversas cantidades. Es por eso que frecuentemente Darkseid y sus agentes se han inmiscuido en asuntos terrestres, y en consecuencia, que también Superman se haya involucrado con cierta regularidad en los conflictos de los Nuevos Dioses (aquí cabe recordar, que el Superman que utilizó Kirby, fue la versión de la Época de Plata, un ser casi omnipotente que en su drama de ser el único de su tipo, llegó a identificarse con los Nuevos Dioses, aunque nunca pudo unirseles por su compromiso previo como defensor de la Tierra). En cierta forma, desde que Darkseid visitó la Tierra por primera vez, se volvió a originar una guerra de Nuevos Dioses, menos cataclísmica que la primera, pero aún no conclusa. El Rey en cierta forma pretendía además de hacer un relato épico de proporciones mitológicas, hacer un análisis detallado de la guerra, las consecuencias de la violencia y el pacifismo, y la naturaleza de la libre voluntad en los individuos. En un principio, Orion fue el único de Nuevo Genesis que decidió confrontar a Darkseid y defender la Tierra, contraviniendo las órdenes de Highfather de no fomentar ninguna agresión. Eventualmente se unirían a Orion sus amigos Lightray, Forager, Mr. Miracle y Barda, los únicos que comparten con él la acertividad y predisposición al combate en un momento dado. Conforme la situación fue creciendo más y más en en escala destructiva, eventualmente Izaya y Darkseid tuvieron que acordar un nuevo pacto, donde se declaró a la Tierra un territorio neutral. Si Darkseid en algún momento decidiera invadir abiertamente la Tierra, independientemente de que tendría que enfrentar a sus héroes residentes, tendría que atenerse a que Nuevo Genesis le declare la guerra total, con todas las consecuencias que eso implica. Sin embargo, claro que eso no es un impedimento para Darkseid para recurrir a cuanto ataque indirecto pueda utilizar, como lo ha hecho creando a Intergang, o enviando a miembros de su corte para causar estragos en la Tierra.

Pero esas, ya son otras historias de proporciones épicas aparte...