Con El Diablo Dentro
Según los dogmas católicos (adoptados más o menos a un nivel general dentro del contexto popular de la cultura occidental), al Dios todopoderoso benévolo, se le opone un ente totalmente maligno, que lo odia, y que de paso odia también a la raza humana, pues después de todo, está hecha 'a su imagen y semejanza'. Esta entidad maligna, conocida generalizadamente como el Demonio o Satán (entre muchos otros nombres), según los dogmas, posee poderes y habilidades muy superiores al humano común por el simple y sencillo hecho de que conserva parte de su origen celestial —después de todo, también fue creación de Dios. Y es entonces cuando resulta ser que esta entidad y/o algunos subordinados suyos, para corromper lo creado por Dios, deciden utilizar el recurso de la posesión.

Aunque pudiera parecer cosa de leyendas o mitos paganos antiguos, la posesión es plena y completamente reconocida por la Iglesia. De hecho, en la Biblia hay varios pasajes que hacen referencia a la misma —p.e.: “Cuando un espíritu impuro sale de un hombre,anda errante por lugares áridos en busca de descanso, sin encontrarlo... Enseguida va, y se trae otros 7 espíritus más perversos que él, y se meten a vivir allí; y la última situación de ese hombre resulta peor que la primera” (Mateo 12,43-45). Incluso existe un 'manual del exorcista', que indica claramente qué hacer ante el caso de una posesión demoniaca.

Por supuesto, cabe aclarar que si hemos de tener una perspectiva amplia y clara de ésto, es necesario admitir que buena parte de los casos de 'posesos' han demostrado ser casos de epilepsia, los cuales por ignorancia de los testigos, o por exceso de credulidad, automáticamente fueron vistos como típicos casos de tener al demonio dentro. Según la propia Iglesia, los signos inequívocos de que se trata de una posesión y no una enfermedad mental, son:
“Hablar en lenguas desconocidas, manifestar [saber] cosas lejanas u ocultas, demostrar una fuerza física no conforme a la edad o al estado de salud... y una visceral aversión a Dios”.
Posesa
Sin embargo, la más clara descripción de un caso de posesión, es el presentado en la cinta 'El Exorcista' (The Exorcist), basado en una novela de William Peter Blatty, basada a su vez en un suceso real, acontecido en 1949. En la realidad, tal caso aunque no fue tan espectacular como en la novela o la película, sí tuvo sus dejos sobrenaturales e inexplicables desde el punto de vista científico; además claro, que se hicieron algunos cambios para proteger las identidades de los involucrados. En el caso real, la posesión ocurrió sobre un niño de 14 años, Douglas Deen, y no sobre una niña; el caso incluyó contorsiones imposibles, ruidos que salían de dentro de las paredes, muebles que se sacudían, y una voz grave que definitivamente no era la del niño. Tras varias pruebas médicas y psicológicas, se recurrió al último recurso del exorcismo, oficiado por un sacerdote romano anónimo. El exorcismo duró 2 meses,y al final la situación mejoró. Para los escépticos, siempre fué un caso de epilepsia que se curó de repente, y ésto se debió al 'shock' psicológico que cual placebo hizo que el niño subconscientemente cesara sus ataques (aunque claro, ésto no explica lo de los muebles animados ni los ruidos).

El manual de exorcismos de la Iglesia no sólo incluye la metodología del rito, también cuenta con un claro historial de casos certificadamente reconocidos como posesiones auténticas. Así tenemos casos como el de Joseph y Theobald (8 y 10 años respectivamente) en 1865, en Illfurth, Francia; o el de Clara Germana Cele (16 años), en Durban, Africa del Sur, en 1906. Uno de los casos más recientes, y con el que se hizo la última modificación al manual (“Durante el rito,además del sacerdote debe haber al menos un médico [presente]”), sucedió en noviembre de 1973 en Würzburg, Alemania. Tal modificación se hizo tras de que la víctima, Anneliese Michel (23 años), muriese de desnutrición y deshidratación tras los largos meses que duró el exorcismo. Anneliese mostraba raros síntomas,y durante mucho tiempo fue tratada como epiléptica, sin mejora alguna. El padre jesuita Adolf Rodewyk confirmó que se trataba de posesión, y para 1976 el obispo Josef Stangl dio la aprobación de realizar el exorcismo, el cual concluyó el 1º de julio de ese mismo año, con la muerte de la posesa.
Diablo
Y es que el rito de exorcismo es largo y extenuante, dura varios meses en sesiones separadas que pueden durar hasta 48 horas continuas, durante las cuales el poseso permanece inmóvil para no dañarse a sí mismo o a los sacerdotes oficiantes (2
como mínimo) con un ataque agresivo convulsivo. El rito del exorcismo sólo prescribe alimentar al poseso con leche o agua. Aunque ésto puede parecer cruel, lo cierto es que en los casos certificados de posesión, la víctima aún con tan poca cantidad de alimento puede arrojar enormes cantidades de vómito y excremento, los cuales más parecen fibras de tabaco húmedas u otras materias no identificadas. Aunque por extensión se cree que es Satán en persona quien se posesiona de la víctima, hay casos como el ocurrido en 1928 a una mujer anónima (40 años) en el que 4 voces distintas se autoidentificaron como 4 demonios distintos: Belcebub, Judas, Jacob y Mina.

En la actualidad, antes de llevar a cabo un exorcismo, se exige llevar a cabo numerosas pruebas médicas y psicológicas, así como también la certificación por parte de un obispo u otro eclesiástico de mayor jerarquía, el cual será el que se encargue de nombrar a los exorcistas, y el lugar donde se llevará a cabo el rito (generalmente, un convento de monjas que proporcione todas las facilidades necesarias para una estancia discreta de varios días). Pese a la reciente pululación de páginas de internet que ofrecen servicios de exorcismo, sobra decir que ninguno de los involucrados cuenta con el respaldo o el reconocimiento oficial del Vaticano, el cual aunque reconoce poseer el manual de exorcismos, públicamente se muestra discreto y hasta escéptico a veces en cuanto a admitir la existencia de posesiones demoniacas.

Eso claro,si no se demuestra lo contrario...


TOPE
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*Texto originalmente publicado en la sección regular 'De Engendros, Demonios Y Otras Hierbas...', en la edición 82 de 'Spawn' publicado por Grupo Editorial Vid. © 2000-2003-20__ -U! (a.k.a. Uriel A. Durán).



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